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Los barones de la soja cuidan la biodiversidad en el NOA.

Según surge de la nómina de proyectos para planes de manejo y conservación en el marco de la Ley Nacional 26.331 (de presupuestos mínimos de Bosques Nativos,), y la provincial 7543 (de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos de Salta), Alfredo Paulino Olmedo, padre del candidato a gobernador por Salta Somos Todos, Alfredo Olmedo , recibe parte de los fondos que envía Nación para un plan de conservación en Salta Forestal. El proyecto de Olmedo por un tipo de proyecto de Plan de Conservación y Manejo con la modalidad Silvopastoril, se encuentra entre los 80 proyectos que se financian con el 70% de los 28 millones de pesos que envía la nación a la provincia para destinarlos a la conservación de Bosques. También, es uno de los 12 proyectos que se financian en Anta, uno de los departamentos en el que más desmontes se ha producido. Según explicaron técnicos del Ministerio de Ambiente, esto implica que hay una actividad permitida a desarrollar, que es la Silvopastoril pero sin desmonte, mientras que otra de las áreas que se presenta en el proyecto es para conservación. Según lo indica el artículo 35 de la Ley nacional, que describe la modalidad de aplicación del fondo, "el beneficio consistirá en un aporte no reintegrable, a ser abonado por hectárea y por año, de acuerdo a la categorización de bosques nativos, generando la obligación en los titulares de realizar y mantener actualizado un Plan de Manejo y Conservación de los Bosques Nativos que deberá ser aprobado en cada caso por la Autoridad de Aplicación de la jurisdicción respectiva". Además, "el beneficio será renovable anualmente sin límite de períodos". "Que paguen por el uso de las tierras" El gobernador Juan Manuel Urtubey habló días anteriores respecto de la situación de Salta Forestal, en el marco de definiciones otorgadas respecto a la inequidad existente en la provincia. Ello , tras ser entrevistado por las primeras dos muertes por deshidratación que se conocieron en el ámbito mediático. Entre sus definiciones, "puso como ejemplo de la inequidad que todavía subsiste en Salta a la entrega de 320 mil hectáreas de Salta Forestal durante el mandato del anterior gobernador (Juan Carlos Romero ), al grupo empresario que integró Alfredo Olmedo. Recordó que dicha entrega se hizo por comodato y sin cargas pese a que allí se sembró y produjo soja que es una de las fuentes principales de ingreso de la familia Olmedo. Agregó que desde el Gobierno se pretende que "se pague por el uso que se le da a las tierras", o "sino, que le sirva a los pequeños productores porque esas tierras son fiscales. Es divertido lo que hace hoy como candidato Olmedo, pero detrás de esta fachada, lo que busca es sostener la posición de un grupo económico muy grande".

Yungas: negocio turístico para pocos, destino siniestro para todos.

Una muestra más de que a los políticos poco les interesa la defensa de nuestros bosques, selvas y montes, y ellos juntos con los empresarios solamente buscan obtener ganancias a costa de la biodiversidad. En una publicación digital de Jujuy se le da relevancia a las gestiones del diputado Marcelo Llanos (FPV) quien organizo una campaña publicitaria para ubicar a las Yungas jujeñas como destino turístico. “El legislador destacó que la revista internacional Lonely Planet, que participó en el tour desarrollado especialmente para la prensa, publicará en la próxima edición de febrero notas sobre la región de los valles y las yungas jujeñas. Lonely Planet se distribuye en varios países del mundo como Brasil, Francia, Inglaterra, España, India, Filipinas, Taiwán y China además de la República Argentina” informa el diario digital. Asimismo, destaca las publicaciones sobre las Yungas como destino turístico de los diarios Ámbito Financiero, Clarín y la Nación, la revista de a bordo de la empresa Andes Líneas Aéreas y la Revista Weekend. Estas publicaciones turísticas destacan el destino selvático, pero no hablan del destino siniestro: la destrucción planificada de la biodiversidad en manos de los agronegocios y el turismo “sustentable”. La expansión de los agronegocios de la mano del Ingenio Ledesma, que amplía sus fronteras de monocultivos a costas de la biodiversidad selvática, socio estratégico de Llanos en este y otros negocios, a razón de miles de hectáreas por año para poder producir biocombustibles. También, olvidan el otorgamiento de más de cien permisos de exploración y cateo de emprendimientos mineros en este territorio selvático por parte del gobierno provincial, o de los pozos petroleros funcionando o abandonados por PanAmerican Energy en el corazón del Parque Nacional Calilegua. Por último, no hacen ninguna mención de los planes y proyectos de turismo “sustentable” llevados adelante por la Fundación Proyungas, ONG-empresa que se encarga de “remediar” los daños medioambientales irreversibles del Ingenio, “certificar” sus buenas prácticas ambientales y convertir la defensa del medio ambiente en un negocio inmobiliario millonario. Tal como expresa Teresita Lomáscolo, miembro de la Fundación Proyungas citada por la Gaceta de Tucumán, “ningún plan de conservación puede prescindir de los actores del sector privado, que, ¡atención!, tienen en sus manos el 93% del territorio nacional (sólo 2,5 millones de hectáreas están comprendidas en algún supuesto de área protegida)”. "La empresa puede conservar el ambiente sin resignar su rentabilidad. Pero hay que mostrarle cómo", explica la bióloga. Es por eso que esta empresa, ofrece tal como lo indica en su página web, “asistir técnicamente al sector privado en la creación, valorización y puesta en funcionamiento de Reservas Privadas en aquellas áreas que de común acuerdo se consideren relevantes” y “gestionar la inclusión de las propiedades declaradas reservas privadas en el sistema provincial y/o nacional de áreas protegidas. Esto podría beneficiar al propietario con la aplicación de los incentivos económicos previstos en la legislación correspondiente (Exenciones impositivas, promoción turística, programas de difusión, etc.)”, en http://www.proyungas.org.ar/nuestrotrabajo/reservasprivadas.htm. Es decir, convertir a las Yungas en un negocio turístico para algunos terratenientes y en la perdida de la biodiversidad para los pueblos.

Revolución Tecnológica o Saqueo Ecológico

El Proyecto llamado por el periodista del Tribuno de Salta “una nueva revolución tecnológica” consiste en convertir el material orgánico de los bosques del NOA en “energía renovable, limpia y amigable del ambiente”. La biomasa es la base de este proyecto “revolucionario”, esta se encuentra en los bosques nativos de nuestro norte, y los intereses de los madereros, apoyados por los políticos de turnos, van por ella. En nombre del progreso intentan vendernos energías supuestamente limpias, pero en realidad están poniendo en juego la riqueza de la biodiversidad del Norte Argentino. “La clave está en no utilizar más biomasa, que la producción neta del ecosistema explotado”, continua el periodista, ahora bien ¿quién controla que no se saquee, degenere o destruya el ecosistema? Quizás sean los madereros de Salta, que en los últimos tiempos se encargaron de poner palos en la rueda a la Ley de Bosques en la Provincia, aprovechando para destruir cientos de miles de hectáreas de bosque, selva y monte. Quizás el senador Olmedo, uno de los mayores sojeros del Norte, aliado de los Romero, y desmontador por antonomasia, quien frente a la desertización del suelo chaqueño producida por él mismo y sus cómplices piensa en nuevos negocios, frente a los daños irreversibles que viene denunciando el GRR. Como dice el saber popular, estamos poniendo “al lobo a cuidar a las ovejas” o para ser más literal “a la motosierra y la topadora a cuidar nuestros bosques, selvas y montes”. La trampa del uso de biomasa en su variable energética está en forestar para quemar eficientemente, o en deforestar lo natural para lo mismo, es decir la gran escala de forestación o desmonte como recurso energético, obviamente a partir de insumos tecnológicos que sólo las empresas de gran capital pueden obtener. Forestar ¿con qué? el senador Olmedo tiene un proyecto de forestación de un millón de árboles en todo el país, siguiendo el modelo uruguayo de “monocultivos forestales”, quienes ahora están sufriendo las consecuencias de su implementación. Este modelo que fue pensado para la industria del papel, ahora puede ser usado para la producción energética, debido a la saturación del mercado de celulosa. Recordemos que los monocultivos forestales, utilizan especies de rápido crecimiento y que produzcan abundantes metros cúbicos de madera (pino, eucaliptus, etc.). Especies que no son propias de nuestros bosques, que producen mayor desertización, rompimiento de los corredores ecológicos, expulsión de campesinos y cambios en los microclimas. Por otra parte, los forestadores industriales no quieren quemar bosques para bioenergía sino materia prima para la industria celulosa y derivados, es decir una puja entre depredadores compulsivos. Una puja de intereses económicos que lo único que vienen produciendo en nuestras tierras es una destrucción sistemática y voraz de nuestra biodiversidad, todo en nombre del bendito progreso….

Entrevista a Octorina Zamora del Norte de Salta

Indígenas y criollos de la localidad de Embarcación, departamento San Martín, exigen acciones urgentes para frenar los aludes en la zona. Acusan a la continua extracción de madera y la falta de responsabilidad de las empresas petroleras por lo que está ocurriendo. Entrevista a Octorina Zamora, líder de la comunidad wichi Honat Le Les. P: Denuncian que este año sufrieron grandes aludes e inundaciones, y que incluso se ha incrementado el número de estos episodios respecto a años anteriores. ¿Cómo es esto de que la tierra se va abriendo? R: Nosotros tenemos una sierra de Yungas; hay una extracción de madera indiscriminada. Por tratarse de un suelo... No se qué nombre darle, pero apenas lo tocás empieza a erosionarse. Hacés extracción y se afloja la tierra, y con las lluvias se va erosionando. El resto de las maderas que no se pueden quemar cuando llueve las trae el agua. Es un lugar donde hay muchas quebradas con cauces de agua: cada vez se hacen más profundas y anchas. Teniendo en cuenta que Embarcación está 300 metros sobre el nivel del mar y que el cerro más alto está a 1200 metros, el agua cae con tanta fuerza que si hay pozos los hace más grandes, debilita la tierra de los cerros y se hacen socavones. Debilita tanto las sierras que las tierras están prácticamente partidas en dos. Sumado a esto, pasan siete caños con derivados de petróleo. P: Particularmente, señalan la responsabilidad que tiene la industria maderera en estos desastres. ¿De qué forma operan en la zona las empresas? R: Con cadenas, con motosierras, con lo que sea. La intención de ellos es deforestar y dejar los palitos que no tienen mucha importancia. Después, le meten la topadora y quieren transformar en sojal, que ya pasó en parte del cerro. P: ¿Y las petroleras? Nombran a Tecpetrol, Refinol, Repsol YPF, Pluspetrol, Halliburton y Pan American Energy. ¿Son todas igual de responsables? R: Yo imagino que sí. Al no tener una supervisión de lo que está pasando con el tema de la deforestación y por la manera que están quedando los caños a la intemperie, se nos está poniendo en una situación de grave peligro. No hay que olvidar que ya hubo explosiones en otros lugares, no me acuerdo bien dónde. Miren si un tronco de esos que suele traer la lluvia a través de las quebradas y los canales revienta todo eso. P: Entre otras cosas, piden: "Que se refuercen las medidas de protección para la población que realiza las denuncias, se dejen sin efecto las acusaciones y se frenen las amenazas". ¿Se sienten perseguidos por los reclamos que han realizado? R: Los terratenientes nos amenazan. Van a la casa de la gente, golpean la puerta y te dicen: "Dejá de hinchar las pelotas. Te vamos a cagar matando". P: ¿Que respuestas reciben de las autoridades del Estado provincial? R: Es la primera vez que nos responden positivamente, pero tuvimos que hacer toda una lucha, un sacrificio... Según el compromiso, esta semana vendrían las máximas autoridades del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Nosotros hicimos un acta acuerdo y también solicitamos que con gente del lugar se cree la figura de custodia territorial. P: Concretamente, ¿qué es lo que están exigiendo en este momento? R: Primero que nada, que paren los desmontes, que paren la tala indiscriminada. Que nos muestren los estudios de impacto ambiental, que se estudie una infraestructura para frenar los aludes. P: Y ahora, ¿cómo piensan seguir adelante? R: Fuimos a una mesa de diálogo y esa mesa sirvió para que Medio Ambiente mande supervisores a la zona. Nosotros los estaremos acompañando, porque cuando viene una inspección van con los terratenientes para que los guíen. Si quieren, que vayan los terratenientes, pero queremos que acepten gente nuestra para llevarlos también a los lugares donde hay tala indiscriminada. P: ¿Tienen miedo de continuar viviendo allí? R: Tenemos miedo de que no se frenen los desmontes; no podemos pensar en un traslado. Tenemos que evitar que haya un alud. No hace falta ser científico para darse cuenta de que estamos a tiempo, pero si llega a haber una lluvia de 250 milímetros puede ser que tengamos que lamentarlo. Lo triste es que hay gente arriba y al pie del cerro, y el pueblo se emplaza a 50 metros del pie. Ya hubo el año pasado, a 4 kilómetros, dos aludes que eran de menor intensidad. Por supuesto tenemos miedo de que se nos venga el cerro encima. Una manera de evitarlo es que se frenen los desmontes y que, de una vez por todas, el gobierno nacional tome la determinación de declarar la zona como territorio indígena.

La frontera sojera en Salta avanza sin pausa y con avaricia

A la altura Km. 1.798 sobre la ruta nacional nº 81 se encuentra la localidad de Fortín Dragones, departamento San Martín, provincia de Salta, República Argentina; subregión chaco seco del gran Chaco Americano, en sus alrededores viven varios centenares de familias Originarias y Campesinos criollos, los originarios habitan la región desde tiempos milenarios y los campesinos se asentaron en la zona hace mas de cien años. La población rural esta compuesta por originarios y campesinos criollos que en su totalidad se dedican a la producción de la ganadería mayor y menor. En los últimos años las familias campesinas e indígenas no tienen paz ni de día ni de noche, son victimas de empresarios usurpadores que en forma organizada les intrusan sus campos, matan sus ganados en sus propios corrales, les alambran las tierras, le clausuran los caminos, le toman los puestos y muchas veces les queman las casas. En muchos casos también proceden a desmontar con topadoras los últimos montes del chaco salteño, terruño amado de campesinos e indígenas. El Chaco salteño de los alrededores de Dragones es rico en recursos naturales, biodiversidad genética; el río Bermejo, cauces subterráneos y vertientes de agua dulce; también podemos resaltar la riqueza en madera y animales silvestres; los montes están poblados por ganados vacunos, caprinos, ovinos, porcinos y caballares. Los hijos e hijas del chaco salteño (originario y criollo) se consideran hijos de la tierra y para ellos el monte es su hogar. La madre tierra es sagrada y los montes y sus frutos son parte de la vida misma. Para criollos y originarios los desmontes, incendios de campos, desalojos e invasiones por parte de empresarios foráneos significa pasar del paraíso al propio infierno. Los desmontes traen consigo los alambrados y la soja, hace desaparecer la rica diversidad del bosque chaqueño y elimina de la región la existencia de la fauna silvestre. Los desalojos forzados con aval judicial y político destruyen con salvajismo todo indicio de la historia, la cultura, la producción y la economía de los antiguos dueños de estas tierras, originarios y criollos. Los desalojos y desmontes condenan a los indígenas y criollos a perder todo lo que tenían y transmitían de generación a generación: la tierra, el monte, sus ganados, sus casas y sus propias culturas. Hoy los antiguos dueños de la tierra son obligados por los empresarios, políticos y la justicia a perder todo lo que tienen y a emigrar a los grandes centros urbanos. Entre los empresarios, políticos y jueces ultraderechistas que despojan a los hijos del chaco salteño de lo único que tienen, se encuentran los apellidos Macri, Romero, Feudis, Belmont, entre otros. Más de 200 familias de los alrededores de Dragones, provincia de Salta perderían sus tierras en los próximos meses si la justicia salteña y romerista sigue actuando en complicidad con las empresas usurpadoras que desalojan campesinos; campesinos que en muchos casos superan los 100 años de posesión real y efectiva de sus tierras. Entre los campesinos de la zona de Dragones que sufren los atropellos de la oligarquía usurpadora se encuentran: la familia Maldonado, Torres, Eraso, Aban, Miranda, Cardozo, Parada, Palma, Gutiérrez, Maza, Andrada, Ruiz, Garnica, Burgos, Victe, Molina, Gómez, Campos y otros. Es necesario reconocer el compromiso militante de abogados y dirigentes campesinos e indígenas que ponen todo de si para defender los derechos de los más débiles, los hijos e hijas del chaco salteño que luchan en condiciones muy desiguales contra los invasores. No olvidemos que más de un salteño es descendiente directo de los infernales del Gaucho Guemes, quienes con mucho honor dieron sus propias vidas para defender la patria. Hoy la paisanada salteña esta cansada de tantos atropellos y humillaciones va a llegar el día en que los salteños digan basta para honrar la memoria de los patriotas que hicieron la guerra gaucha por nuestra sagrada independencia. En democracia los criollos e indígenas salteños seguirán defendiendo la tierra y el monte que les legaron sus mayores y lo pagaron con sus vidas. Sugerimos, humildemente, a las autoridades políticas de la provincia de Salta y también a las autoridades nacionales, tomar muy enserio la situación de violencia que ejercen los empresarios contra los humildes Campesinos e Indígenas salteños.

Jujuy: la ruptura de los corredores ecológicos

La Intendencia del Parque Nacional Calilegua informó que dos incendios forestales afectan el sector limítrofe oeste, en cercanías de la Ruta Nacional 34. Los mismos se iniciaron fuera del área protegida por causas a determinar; donde la topografía, el acceso dificultoso y las condiciones extremas de sequía son factores adversos que técnicamente tipifican al evento como fuera de control. El organismo destacó que “el personal local cuenta con el apoyo de los Parques Nacionales Nahuel Huapi, Lanin, Lago Puelo, Los Alisos, Baritú y la Coordinación de Lucha contra Incendios Forestales. Intervienen la Secretaria de Gestión Ambiental de esta provincia, las empresas Pluspetrol y Ledesma, el Plan Nacional y Provincial de Manejo de Fuego, Bomberos Voluntarios de Colonia Santa Rosa y Gendarmería Nacional aportan operarios y logística en el sector del yacimiento Caimancito”. Señaló además que “esta área mantiene prioridad con maquinarias, líneas de agua en cadena de motobomba y tareas manuales para afianzar los cortafuegos debido a la vecindad con el establecimiento de hidrocarburos. En el evento de la Unión todavía no se ha ingresado al perímetro, pero se mantiene vigilancia aérea diaria. Se estiman unas ochocientos hectáreas afectadas de bosque pedemontano”. Valor de conservación La administración del Parque hizo notar que “el sector Noroeste del Parque Nacional Calilegua contiene el último remanente ecológico que permite la comunicación y la continuidad entre sectores de selva de montaña y ambiente ribereño del valle de San Francisco, debido a un entorno transformado por la agroindustria, demandas extractivas sociales e infraestructura vial”. Asimismo puso de relieve que “ante un paisaje severamente modificado, esta única y precaria conexión entre la selva húmeda de montaña y los bosques secos de la llanura chaqueña se potencian como un corredor biológico funcional. Las porciones de relicto boscoso entre los arroyos Yuto y Sauzalito actúan como nexo para minimizar el aislamiento y la fragmentación de hábitats y permite la interacción ecológica de dos ecorregiones; favorece la continuidad de procesos evolutivos y ciclos naturales, protege especies de alto valor de conservación y posibilita la conectividad de los núcleos, norte y central de las yungas argentinas”. En el mapa que ilustra esta nota, se señala con líneas amarillas simples, la situación del sector de las operaciones de supresión del incendio y ademas se observan los pozos petroliferos que funcionan dentro del Parque Nacional, pese a ser un área protegida.

El avance de la soja, el petróleo y el desmonte en la Argentina Profunda

El avance de la soja y el desmonte y la expulsión de las comunidades criollas y originarias, se suceden con consecuencias desastrosas, ignoradas por los llamados Planes de Ordenamiento Territorial y las leyes de Bosques que no se cumplen. Con el aval de los políticos y la voracidad de los empresarios, que a su paso dejan sólo destrucción, saqueo y hambre. Salta es un ejemplo de la voracidad agroindustrial y la destrucción de los ecosistemas. Reproducimos una nota de los compañeros de Petróleo Sur, testimonios desgarradores de lo que venimos denunciando. Cuentan que la ruta nacional 81 fue alguna vez un camino de tierra bordeado por el monte. Esa línea, que atraviesa el noreste de Salta y la vecina provincia de Formosa, era casi imposible transitarla en los meses de lluvia. De ese camino de tierra sólo quedan las historias: hoy la ruta 81 forma parte de uno de los corredores bioceánicos requeridos para la integración comercial del Mercosur -una integración que los pobladores ven pasar en camiones de gran porte. Y aquellos árboles, aquel monte, en algunos tramos ha desaparecido totalmente, y en otros, aún resiste el avance de la frontera agropecuaria, la explotación forestal y las exploraciones hidrocarburíferas. En la Comunidad de La Chirola nos encontramos con este testimonio “cuando yo tenía 10 años, no había nada, todo era monte. Ahí uno podía recorrer, buscar todo lo que es del monte, pero llegó un momento, en los últimos años, que uno no puede sacar nada porque todo está alambrado a la vuelta [alrededor]”, cuenta César Saracho, presidente de la misión wichí La Chirola. Su comunidad está en la entrada de Fortín Dragones, a la vera de la ruta 81; a un lado se levanta el pueblo, a los otros, los alambrados de los campos del Grupo Macri y los de un ex alto funcionario provincial -dicen los vecinos. “La situación económica es muy crítica, todo por la gente que viene a comprar lotes, que después desmontan”, acusa. “La deforestación de la provincia se concentra actualmente en el departamento San Martín y, en forma creciente, en el departamento Rivadavia. Allí es donde se encuentran los principales remanentes el bosque tropical seco del Chaco Salteño. En 2007 fue autorizada la deforestación de una superficie de tierras sin precedentes en aquellos departamentos [435.399 hectáreas], poniendo en gravísimo riesgo la integridad ecológica de una región que […] es el territorio de ocupación tradicional y actual de más de 200 comunidades indígenas”, sostienen Andrés Leake y María de Ecónomo en su informe La deforestación de Salta 2004-2007, publicado en 2008 por la Fundación Acompañamiento Social de la Iglesia Anglicana del Norte Argentino (Asociana). “En los departamentos de Anta, San Martín y Rivadavia, habitan más de 23 mil indígenas cazadores-recolectores. Hasta la fecha –y tras décadas de reclamos- sólo han logrado legalizar en forma efectiva sus derechos de propiedad sobre tierras que, en conjunto, constituyen menos del 5% de la superficie afectada por los desmontes propuestos en los últimos tres años y tres meses [807.509 hectáreas]”, subrayan. Según el informe Territorios Indígenas y Bosques Nativos del Chaco Salteño, la delimitación de territorios indígenas a ser considerados en el proceso de Ordenamiento Territorial de la Provincia de Salta, publicado en septiembre de 2008 por las organizaciones no gubernamentales Asociana, Fundapaz y Tepeyac, en el extremo sur del departamento San Martín viven alrededor de 1.141 familias indígenas. El área analizada comprendió la zona periurbana de la ciudad de Embarcación y las misiones asentadas sobre las rutas provincial 53 y nacional 81, entre Hickman y Dragones. Las comunidades de esas latitudes delimitaron su territorio en aproximadamente 339 mil hectáreas, de las cuales 65 mil -el 19%- fueron desmontadas. “Ellos no sé de qué parte vienen, se instalan dentro de nuestro territorio, no nos consultan. Por eso decimos que ellos nos faltan el respeto. Y cuando uno pide algo, le pasan causa [lo denuncian]. Y eso tiene grande error”, continúa Saracho. “Poco a poco nos están corriendo, nos están prohibiendo, y hasta lo último quedamos aquí. Y los lugares que vivíamos mucho más antes… como el lugar que está instalado la empresa Tecpetrol [en la Finca El Yuto, del Grupo Macri], ahí tenemos un cementerio.” “Si queremos visitar el cementerio nuestro ahí nos toman [abren] una causa porque nosotros no respetamos la finca, entramos sin permiso del encargado”, interviene Carlos Aparicio, que también integra la comisión directiva de La Chirola. “Nos prohíben todo, como si fuera que nosotros no somos nativos de acá. Por esa razón estamos encorralados, porque tenemos la finca a la vuelta. Incluso, [si] nosotros queremos sacar una maderita de una finca que está encerrado con la alambre, ya nos caen con estas denuncias… nos persiguen mucho”, relata. “Estamos muy preocupados porque nosotros [nos] vamos multiplicando y menos tierras tenemos. Viene la gente de las empresas, compran, y nosotros seguimos quedando así, sin tierra. Yo pienso que nosotros tenemos el derecho de la tierra.” La Chirola , que hasta hace pocas décadas disponía de miles de hectáreas para la campiada -la recolección de frutos del monte, caza y pesca-, hoy se encuentra encerrada en tan sólo 11 hectáreas . No muy lejos de allí, también sobre la ruta 81, la comunidad Las Llanas quedó recluida en 2 hectáreas . La suerte de los criollos -los llamados chaqueños- no es muy diferente. La familia Burgos llegó en 1935 y se instaló a 25 km de Fortín Dragones, hoy suman unas 60 personas. Hasta hace cinco años ocupaban unas 20 mil hectáreas, que dedicaban a la cría de ganado. Para no devastar ese monte seco la carga animal es de 14 hectáreas por cabeza… un promedio imposible de alcanzar en estos días. Hoy, sus vacunos enflaquecidos, mueren de hambre; los esqueletos desparramados por el campo lo testimonian, también la mirada perdida, los movimientos lentos y el cuero pegado a las costillas de los que sobreviven. El monte está pelado, hasta la corteza de los árboles se han comido; quedaron hacinados en 5 mil hectáreas, las otras 15 mil fueron alambradas por la Finca El Yuto. “Se nos van a acabar todas las vacas, nos vamos a quedar sin nada”, dice Ignacio Burgos. En los últimos tres meses perdió más de 100 cabezas. El desembarco del Grupo Macri, que en 2005 adquirió las fincas El Yuto y La Marianita , marcó la suerte de todos. El campo que ocupaban los Burgos es el mismo que los wichí de Las Llanas y La Chirola recorrían en sus campiadas, es el mismo donde está el cementerio y donde Tecpetrol perfora un pozo. El 15 de enero de 2007 el gobierno de Salta adjudicó el área Hickman a las empresas Tecpetrol y Petrobras -una superficie de 6.555km², que comprende a la localidad homónima y a Fortín Dragones. De acuerdo al programa de inversión presentado por estas compañías en 2008, el consorcio desembolsaría 18,7 millones de dólares hasta 2012. Al poco andar, la actividad de las petroleras dio lugar a protestas de wichí y chaqueños. En febrero pasado comunidades de diferentes puntos del municipio de Embarcación confluyeron en Dragones, donde mantuvieron cortada la ruta 81 por 45 días. “La empresa ha ingresado a nuestros territorios hace aproximadamente dos años sin haber efectuado ninguna consulta previa a nuestras comunidades y sin haber realizado estudios previos de impacto ambiental”, señala la nota de la Federación Wichí de la Cuenca del Río Bermejo dirigida al presidente del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), Daniel Fernández. “Pese a nuestros reclamos permanentes de paralización de las obras por las razones expuestas, no pudimos entablar ninguna conversación en mesa de diálogo”, continúa la misiva entregada el 13 de octubre. “Al decidir efectuar un corte de ruta para que alguien atendiera nuestros reclamos, la empresa se presentó en la Unidad Regional Nro 4 y hasta allí fuimos conducidos en móviles policiales para mantener un intercambio de opiniones, estando permanentemente custodiados por personal armado de infantería”, sigue el relato. “La empresa ha intentado quebrar la unidad de nuestras comunidades ofreciendo algunos puestos de trabajo y hasta [la] llave de un vehículo a distintos dirigentes nuestros[,] sin hallar el objetivo buscado.” “Al presente la empresa sigue trabajando e ignorando nuestros reclamos, los que a su vez fueron dados a conocer al IPPIS [Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta]”, destacan. “Finalmente dejamos constancia que a partir de las medidas de lucha llevadas adelante por nuestras comunidades, no sólo no hemos recibido ninguna respuesta por parte de la empresa sino que además hemos sido hostigados por personal del Departamento policial de Dragones[,] quienes vestidos de civil y portando armas de fuego[,] se han hecho presentes en la ruta.” La carta de la Federación Wichí concluye reiterando el pedido de intervención del INAI, que ya fuera formulado en otras oportunidades. “Nosotros nos ubicamos en el chaco salteño, Departamento San Martín, un área muy amplia de comunidades, desde Embarcación hasta Dragones, en la que habitan de toda la vida hermanos wichí y nosotros, los campesinos. Ahí es donde están las empresas petroleras”, resume José Mamaní, coordinador de comunidades campesinas criollas. “Desde el mismo momento que abren las picadas para hacer los estudios [prospección sísmica], ya nos genera un grave impacto. Al abrir picadas y picadas sale nuestro ganado y por ahí también entran camionetas de cuatreros, que nos roban nuestros animales”, explica Ramón Sánchez de la Comunidad La Golondrina.

Los peligros del Monte y de la Selva

Por Fernando Rovelli

Hasta hace pocos años los pobladores del norte argentino vivíamos inmersos en las hermosas leyendas contadas por los antiguos de los maravillosos seres que habitaban  nuestros bosques, muchos de ellos nos atemorizaban como atemoriza lo innombrable, lo numinoso, lo no comprendido. Hoy los peligros que nos amenazan también lo hacen con los seres protectores de la foresta nativa, los peligros vienen desde afuera, los peligros llegan con los monstruos mecánicos que arrasan inconteniblememte el hogar de nuestros dioses tutelares.

Las topadoras y los aviones fumigadores son las nuevas y mortales acechanzas que caen sobre los paraísos perdidos de nuestra infancia destrozando nuestros sueños atávicos de vivir con la naturaleza y crecer en ella.

Los desmontes, la desaparición de los árboles y los animales autóctonos son la consecuencia directa de estos nuevos imaginarios humanos que se vuelven pesadillas implacables de las lógicas de producción y consumo en tributo a los nuevos dioses tecnocráticos que han perdido la memoria de la tierra y la escala de la armonía planetaria.